Toxo afirmó, que en un tema tan sensible como las pensiones públicas, el Gobierno se está comportando como una "pandilla de aficionados", insinuando la quiebra del sistema público y generando innecesariamente incertidumbre y alarma social. Con iniciativas como las del retraso de la edad legal de jubilación y anuncios como los realizados ayer, el Gobierno, además de un preocupante perfil de insolvencia, está arruinando el clima de consenso social y político que se ha ido construyendo en nuestro país en torno al futuro del sistema público de pensiones. Las dudas que provoca su capacidad para gestionar asuntos como este, y el recital de ocurrencias al que asistimos en los últimos días, hace que sus afirmaciones en estos momentos "no sean fiables".
Señaló la contradicción de un discurso político, el del Gobierno, que hace unos meses proclamaba solemnemente la buena salud del sistema de Seguridad Social, ofreciendo incluso, rebaja de cotizaciones sociales a los empresarios, y hoy se desliza por la otra orilla, pregonando la debilidad del sistema y anunciando recortes del gasto de forma desaforada.
Toxo esbozó las alternativas que CC.OO. defenderá en el proceso de diálogo social para seguir garantizando la viabilidad futura del sistema público de pensiones, y tras reiterar el compromiso del sindicato con las reformas pactadas para consolidar y mejorar la Seguridad Social en España -todos los acuerdos en materia de pensiones han llevado la firma de CC.OO.- precisó que la fortaleza de las pensiones debe asociarse a la creación del empleo, el poder adquisitivo de los salarios y la erradicación del fraude fiscal que limita la capacidad de las administraciones públicas para proteger a las personas que son víctimas de la crisis.